Durante muchos años el sistema clásico de 3 capas (cazadora, forro polar y camiseta) ha sido poco menos que un dogma en cualquier manual de montaña. Sin embargo desde hace ya algún tiempo existen críticas a la efectividad de este sistema en actividades técnicas.
Este articulo pretende ofrecer una alternativa destinada a mejorar este sistema, incluyendo un cuarto elemento que aunque a priori parezca aumentar la complejidad del sistema, nos ayudara a hacerlo mas polivalente, barato, ligero y cómodo
Principalmente nos centraremos en la tercera capa que suele estar constituido por una prenda cuya función principal es protegernos de los elementos externos (lluvia, viento, nieve……) y cuya función secundaria es aportar una segunda capa térmica que nos abrigue, creando una segunda cámara de aire.Tradicionalmente se ha usado para este menester las tradicionales chaquetas impermeables y……..más o menos…transpirables. Transpirabilidad que suele ir en función de la calidad de sus membranas (que a su vez suele venir asociado a su precio)
Desgraciadamente a pesar de los esfuerzos de los fabricantes y sobre todo de los publicistas, la realidad nos dice que estas prendas son más impermeables que nunca, pero su transpirabilidad en la práctica es más que insuficiente a pesar de los avances………
Da igual de que tejido hablemos, ninguna membrana es capaz de evacuar ni siquiera una mínima parte de la humedad generada por nuestro organismo cuando realiza una actividad física de mediana a fuerte intensidad.
Además, si hace frío, la membrana actúa como una superficie de condensación (como cuando echamos vaho sobre un cristal frío) la transpiración condensa antes de salir, y si el frío es mucho incluso llega a congelarse dentro de la cazadora.
Con lluvia, aunque la membrana transpire, una vez que la tela exterior se empapa (se satura de humedad) se dificulta o imposibilita el pase de humedad hacia el exterior ya que aunque nuestra transpiración pase la membrana, esta no podría pasar por la tela ya saturada de humedad………lo cual sumado a la ya de por si limitada transpirabilidad de la membrana produce que esta quede en el interior de la prenda en forma de condensación.
Para evitar la sensación de humedad los fabricantes ponen forros interiores de textiles finos o red. O bien usan los tejidos 3 capas que no son mas que una fina capa de tejido interior que absorbe esa condensación, disminuyendo la sensación de humedad, soluciones efectivas pero que añaden peso volumen y precio a las prendas.
Obviamente llevar estas prendas es mejor que no llevar nada, pero tenemos un problema…. ¿De que sirve una prenda que si bien nos protege de los agentes exteriores por una parte, también hace que se acumule humedad en su interior?
El problema es que desde que han salido al mercado las membranas impermeables/transpirables los fabricantes han tratado de abducirnos (publicitariamente hablando) convenciéndonos de que estas membranas nos protegerían de los elementos externos manteniéndonos secos, la realidad es que si bien lo primero es cierto, lo segundo es mas que dudoso ya que al final acabaremos rodeados de una atmósfera saturada de humedad producida por nuestro propio cuerpo, lo cual contribuye a nuestra incomodidad y a una perdida de calor. No es que estas membranas no funcionen, (lo hacen y muy bien) el problema es que la publicidad hace que esperemos de ellas prestaciones que simplemente, son imposibles de alcanzar.
Inmediatamente nos daremos cuenta que en la mayoría de las situaciones (frío, nieve, viento o lluvias ligeras) no necesitamos para nada la impermeabilidad, pero si la máxima transpirabilidad, justo lo contrario de lo que nuestras chaquetas ofrecen (máxima impermeabilidad y mínima transpirabilidad)
Una de las repuestas a este problema por parte de los fabricantes textiles fue la salida al mercado de el forro cortavientos que no era mas que dos capas de forro polar finas con una lamina de membrana intermedia. Este era una alternativa parcial a la chaqueta tradicional, salvo en casos de lluvia (obviamente no era impermeable) ya que es una prenda que transpira mas y nos protege del viento, del frío e incluso aguantaba nevadas ligeras.
En la práctica se demostró que aunque eran prendas mas transpirables resultaban caras y abrigaban demasiado en actividades medias / fuertes o con temperaturas medias / altas y con la nieve se humedecían, tardando mucho en secar, resultando al final caros y poco polivalentes.
Otro de sus problemas es que cuando la climatología se pone realmente fea, no evita el ponernos una 3ª capa impermeable, la suma de un forro que no es muy transpirable con una 3ª capa que lo es aun menos, no es precisamente, la mejor combinación. Pero tampoco es razonable llevar además un forro convencional para estos casos ya que el llevar 2 forros es un exceso tanto de volumen como de peso.
Articulo completo:
http://pit.madteam.net/articulos/2004-10/el-cortavientos-la-capa-magica/
lectura muy recomendada.
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